domingo, 5 de diciembre de 2010

Fragmentos de "La comedia de lo sublime"




(…) en lo cómico, (…) para Hegel (…), el sujeto es la esencia absoluta, los actores se quitan las máscaras, el protagonismo se encuentra en lo finito y, como escribe Félix Duque refiriéndose a Hegel, en la comedida “se da un individualismo tan radical como fatuo, pues el “sí-mismo” singular se sabe ya como esencia absoluta -disolvente de los viejos dioses-  no es otra cosa que la negación de toda diferencia, desgarramiento y dolor (…))”. Por esto, los dioses son sólo nubes, afirmará Hegel, y, con ello, dice, la conciencia adquiere esa certeza que consiste “en haber perdido por completo su horror a todo lo extraño, y en la completa inesencialidad de eso extraño, en un sentirse bien esa conciencia y en un dejar sentirse bien a esa conciencia, como difícilmente se lo podría encontrar fuera de esa comedia”
Para Hegel (…) la conciencia desgraciada es el reverso de la cómica: en un mundo sin dioses (…) el hombre también se pierde a sí mismo.
(…) Hegel concibe el fin del arte a partir del vínculo entre lo cómico subjetivo del romanticismo y la conciencia desdichada, una cierta conciencia desdichada estética, condenada mediante la comicidad a un mundo subjetivo de meras apariencias.
(…) La caída del romanticismo en lo cómico, irónico y humorístico, y, por tanto, en la arbitrariedad del subjetivismo, es sólo una de las causas de la disolución del arte romántico en la estética de Hegel, disolución que, no se olvide, supone el punto de partida del arde moderno.
(…) Así, lo cómico exacerbado, el humorismo subjetivo, es duramente criticado por Hegel, pero también hay una comedia positiva, la del humor objetivo.
Ese humor objetivo, que es, precisamente, el que reclamará tiempo después Breton (…) insistiendo en que “Hegel ha hecho dar al humor un paso decisivo en el dominio del conocimiento al invocar el concepto de humor objetivo”, ese humor, no recae únicamente en el sujeto, no es algo meramente contingente y arbitrario (…) sino que consiste en una dedicación exclusiva del espíritu a su objeto. (…) Hegel, como Shelling, afirmaba que “la mezcla de los opuestos, sobre todo lo trágico y lo cómico, se encuentra como principio en la base moderna del drama”.
(…) en 1930 Ramón Gómez de la Serna (…) afirmaba que “el humorismo inunda la vida contemporánea, domina casi todos los estilos y subvierte y exige posturas en la novela dramática contemporánea”.
(…) “Nada sucede más fácilmente que el que lo humorístico devenga aburrido, banal”, afirmaba Hegel en sus lecciones de estética
(…) Defendemos (…) una versión de lo cómico que parte de su dialéctica con lo sublime, que es capaz de invertirlo, pero que no se independiza en la subjetividad; un humor objetivo donde su parte más crítica se inicia, precisamente, en el respeto por el objeto y lo real; una comedia que es capaz de, sin caer en la banalidad, encontrar las grietas de las sociedades contemporáneas y mostrarlas cuando sea necesario, sabiendo que, en el fondo, no hay mejor ejemplo de lo sublime cómico que nuestra propia realidad.
(…) Cuenta Alfonso Sastre que su amigo Enrique Jardiel Poncela le confesó en una ocasión “su filosofía de la risa”: “La risa reside en la verdad. Si un día quieres hacer reír en una reunión, di cualquier verdad, y verás como se mondan”.


"La comedia de los sublime"
Autor: Domingo Hernández Sánchez.
Editorial: quálea.  2009. Torrelavega.



javier

¿Cómo funciona el texto/guión en una performance?


Guión de la performancena Amé Rica G-Latina de Cesar Martínez.



YO AMO
NOSOTROS AMAMOS
NOS OTROS AMARON
¿QUIENES SON ESE, NOS OTROS?
NOS OTROS TODO
Yo AMO
Yo Amé
Yo Amé
Yo Amé - Rica
Yo América Latina
Yo AmeRica G-Latina
Fantasía Europea
Fantasía Mestiza
Incógnita Facial
Geografía del cuerpo
Norte SUR Este O-este
Territorio Imaginario
Frontera de los sentidos
Mestizaje emocional
Memoria Digestiva
Amnesia Histórica
Amnesia Histérica
Am-necios
Política Fractal,
Lógica Borrosa
Política de las tinieblas
Economía emocional
Tomad y Comed todos de él
Porque este cuerpo es la Conquista de la Sangre
La Sangre del Cada Ver
el Cada Ver de todos Nos Otros
Es el cuerpo rico,
the exquisit Body of
Amé Rica Ge Latina
Podeís pasar a elegir la parte que más les guste, el territorio imaginario que ustedes prefi­eran. Norte, sur, este o este....
Guión de performancena: Amé Rica G-Latina
Casa de América, Madrid, España, 1999
Parte de la muestra “A vuelta con los sentidos”

Extractos de la entrevista de Cesar Marínez y Roberto Barajas,  Réplica 21.

(...) una voz para decirles que América sigue siendo el postre-cadáver-exquisito de las economías neoliberales. La perforMANcena Amé Rica G- Latina ejecutada en la Casa de América de España en Madrid, que funcionó como Santo Sepulcro, representó a un corpus indígena, latinoamericano, comestible, exquisito, rico y exótico con corazón de melón. Había que extraerle el corazón de melón como rito prehisPÁNICO en pleno corazón español.

(...) el llamado primer mundo, continúa devorándose al explotado “nuevo mundo”
 

Entrevista completa, aquí.

Más información de Cesar Martínez, aquí.


javier

martes, 30 de noviembre de 2010

Lo cómico y la caricatura. Baudelaire.

A pesar del título de la obra, ciertamente la distinción se halla, según Baudelaire, entre lo cómico y lo grotesco ejemplificado a través de la caricatura. Por ello utiliza en esta última categoría el arte de la pintura y del grabado.
En su primer capítulo establece una teoría de la risa, y lo hace creando dos mundos paralelos, me refiero a la risa desde el punto de vista teológico y desde el punto de vista filosófico, el primero no es sino cauce para desembocar en el segundo. Son algunas las referencias que se hace al Libro de Sapiencias del Antiguo Testamento y a las enseñanzas morales que tienen como consecuencia el pecado original. A raíz de esto la afirmación de que “la risa viene de la idea de la propia superioridad, es decir, la risa tiene un origen diabólico” será una constante. Desde el punto de vista filosófico observa el poeta que “la risa es de las expresiones más frecuentes y numerosas de la locura” esto es, un SÍNTOMA DE DEBILIDAD. Ahora ya queda establecido el camino de senderos que se bifurcan, pues la risa es de “naturaleza contradictoria”, es dual.
Si la risa es de origen satánico, es profundamente humana, esto mismo vendría a decir Bergson en su tratado “La risa”: “ no hay nada cómico fuera de lo que es propiamente humano”, así lo cómico reside en quien ríe y no en el objeto de la risa. Y como la risa es dual, contradictoria, versátil y voluble, y es de carácter manifiestamente vital y alegre, no es lo mismo la alegría que la risa. Baudelaire establece una clara diferencia entre ambos conceptos: la alegría es en sí misma en tanto que la risa es una expresión, un síntoma.
Volvamos a la distinción entre cómico y grotesco. Para establecer dicha diferenciación con sus matices incluidos, Baudelaire hablará de “cómico significativo” y de “cómico absoluto”. Lo significativo es lo meramente cómico, entendiendo que desde un punto de vista artístico se da mediante la IMITACIÓN, en tanto que lo absoluto, es decir, lo grotesco, se da mediante la CREACIÓN.
En lo cómico absoluto habita la alegría, su rasgo más característico es la de ignorarse a sí mismo, Bergson apunta a lo mismo en su tratado ya mencionado: “Un personaje cómico es cómico en la medida en que se ignora a sí mismo”, pero Bergson no establece la categoría de grotesco, pues como dice Baudelaire “en lo grotesco no está necesariamente la risa”.
Aplicamos todo lo dicho y concretamos:
Lo cómico alberga la risa, es de carácter colectivo, es la medida del hombre con la costumbre de otros hombres, su carácter pertenece a la cultura popular, por ello es perecedero temporalmente.
Lo grotesco no alberga la risa necesariamente, no tiene porque tener un carácter colectivo, aunque en ocasiones lo tendrá, su modo de medirse es para con la naturaleza, lo que alberga la posibilidad de que no perezca en el tiempo ni en el espacio.

Ambos conceptos nacen de la idea del mundo al revés. Siempre nacerán de la idea de superioridad por parte del espectador/ lector.

Irol de la Zaera

domingo, 28 de noviembre de 2010

Harold Pinter. Silencio.



Existen dos tipos de silencio. Uno que se produce cuando no se pronuncia ni una sola palabra. El otro se hace notable cuando se está hablando demasiado. Esta abundacia verbal trasluce un lenguaje que fluye por debajo. El discurso que oimos incesantemente es un aviso del que no está siendo pronunciado. Este segundo silencio oculto es una elusión permanente, una falsa astucia, una finjida cortina de humo que oculta la verdad de quien habla tanto. Cuando el verdadero silencio se produce, nos sobra hasta el eco, pero a la par quedamos completamente desnudos. Una manera de analizar ese discurso verborreico, es preguntándonos, sino será una estrategia del orador incansable, para evitar quedarse desnudo ante los otros.


Harold Pinter


Apuntes de juventud de Irene Ochoa. El silencio.



El silencio. El silencio como el que espera en una estación, con la mirada perdida, y ve pasar los trenes. El silencio como la pausa, el arrebato. El silencio como el infinito. El silencio inalcanzable como las galletas encima de un armario.
Según la RAE, el silencio es la “abstención de hablar” o la “falta de ruido”. 
La primera vez que John Cage entró en una cámara estanca donde se hacen experimentos de física registró dos sonidos, uno agudo y otro más grave, uno respondía a los impulsos eléctricos del cerebro, el otro al latir del corazón. El silencio como lo imposible. 
John Cage compuso su pieza 4`33 porque sabía que iba a ser siempre diferente, que los sonidos correspondían al otro: toser, bostezar, arrastrar la silla, el papel de un caramelo... al final creó una esfera llena de vida que se va transformando. El silencio como el proceso.
El silencio es lo más cercano a la vida. Los silencios siempre crean algo. Los silencios se componen de minúsculos ladrillos que levantan arquitecturas imposibles. Hacen cambiar, son pequeños puntos de inflexión, canicas que van rodando por el suelo.
El silencio es una leona agazapada en la estepa esperando a que pase un ñu, el silencio es justo el momento antes en el que salta a por él. El silencio nunca puede ser gratuito.
Eso de hablar y hablar y hablar... y realmente querer expresar una cosa diferente a lo que estás diciendo, es una forma de silencio no puro. No es silencio. Es habilidad, maestría, timidez... es querer decir algo y no atreverse. Es decir algo de una manera diferente, pero es decir. El verdadero silencio no dice, transforma. El verdadero silencio es una categoría mística.
Cada vez que hablamos del silencio lo contaminamos, contribuimos a su ruptura, a su embalsamamiento. Shsssss! shsssss!
El silencio, punto. El silencio, es.





Hay silencios que están llenos y palabras muy vacías.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

EL AMOR DE OSCAR WILDE Y LORD ALFRED DOUGLAS


OSCAR WILDE Y LORD ALFRED DOUGLAS: Alfred Douglas (1870-1945) consideraba a Oscar Wilde (1854-1900) como la representación del éxito, la brillantez y el mundo artístico. Cuando se conocieron, Wilde no era muy atractivo, se encontraba excedido de peso, fofo y tenia los dientes estropeados por el mercurio que había injerido para curar la sífilis.
Sin embargo, Oscar compensaba sus carencias con ingenio y una conversación brillante, en la que abundarían comentarios como: «un cínico es alguien que conoce el precio de las cosas pero no su valor».
Alfred Duglas a quien llamaban Bosie, había sido acusado de no corresponder al amor de Wilde, de quien aprovechaba su dinero y su generosidad. De igual manera, Alfred lo quiso a su manera y quizás su único error fue ser demasiado joven.
En 1891 se conocieron, Alfred apenas tenia 21 años mientras que Wilde 37. Juntos exploraron el camino de la prostitución masculina en Londres durante la época victoriana. Al respecto Oscar Wilde comparaba estas practicas con «cenar con panteras» aludiendo a su peligrosidad. En alguna ocasión, uno de estos chicos, Albert Wood, se apoderó de algunas cartas que Wilde enviaba a Douglas y demandó una suma de dinero para devolverlas.
Alfred era un joven un tanto egoísta muchas veces propenso a las rabietas y otro tipo de escenas en publico, las cuales irritaban a Oscar. Además tenia ojos azules y cara de niño. Incluso, absorbía la mayor parte del tiempo de Wilde y le imposibilitaba escribir.
Wilde disfrutó unos cuantos años de gloria, de 1892 a 1895, con el éxito de obras como “El abanico de lady Windermere” o “La importancia de Llamarse Ernesto”.
La vida de Wilde no fue fácil, muchas veces parecía caminar hacia la autodestrucción, en el fondo vivia atormentado por su homosexualidad. El escritor demandó en 1895 al padre de su amante, el marqués de Queensberry. El marqués presentó pruebas referidas a la homosexualidad de Wilde (la cual era considerada un delito). A raíz de ello, Oscar fue sentenciado a dos años de trabajos forzados por el crimen de sodomía. Sin embargo, tuvo la oportunidad de huir a Paris cuando se supo que la sentencia le iba a ser desfavorable, pero, en contra de los consejos de sus amigos, no lo hizo.
Iniciación al sexo: La sociedad en la que vivio Wilde condenaba la homosexualidad, entonces, naturalmente, el camino que tomaría Oscar seria el del matrimonio. Luego de tener varias novias, se casó en 1824 con Constance Lloyd a los 29 años. Su esposa era una mujer bella y leal que intentó por todos los medios comprenderle. Con ella, tuvo dos hijos que la estropearon por lo que él empezó a sentir horror ante cualquier contacto y la convenció para que no tuvieran relaciones sexuales.
En 1886, la vida de Wilde cambió; le sedujo Robert Ross, un muchacho de diecisiete años que se convertiría en su amigo incondicional hasta el final y en su albacea literario, y descubrió el placer y la alegría del sexo entre hombres.
PRUEBAS DE AMOR: esta carta de Wilde a Bosie habla por sí misma:
“Mi muchacho, Tu soneto es absolutamente delicioso, y es un portento que esos labios tuyos, rojos como pétalos de rosa, hayan sido hechos tanto para la música o el canto, como para la locura de los besos. Tu alma delgada y áurea camina entre la pasión y la poesía. Sé que Jacinto, al que Apolo tan locamente amó, fuiste tú en los días griegos”.
Durante su cautiverio escribió una bella carta a Bosie, De Pro fundis, que terminaba así: «Viniste a mí para aprender el Placer de la Vida y el Placer del Arte. Acaso se me haya escogido para enseñarte algo que es mucho más maravilloso, el significado del Dolor y su belleza. Tu amigo que te quiere, Oscar Wilde».
Al concluir su condena sólo consiguió producir una obra “La balada de la carcel de Reading”, basada en la historia personal de un recluso que conoció allí, el cual había sido ejecutado por matar a su esposa. Wilde falleció en Paris en 1900, su intento de reconciliación con Bosie no dio resultado...
Fuente: Basado en 99 amores de la historia de Alicia Misrahi.
Fuente: Texto Basado en 99 Amores de la Historia de Alicia Misrahi
Fuente: Texto Basado en 99 Amores de la Histor

sábado, 20 de noviembre de 2010